... Ya muy cerca de mi casa, nos sentamos un rato y seguimos platicando, no sé cuánto tiempo estuvimos ahí, Iram era muy bueno conversando, yo me sentía realmente cómoda con él, todo iba bien hasta que le dije que ya era tarde, que ya tenía que llegar, nos paramos y lo empecé a notar un poco nervioso, estaba a punto de despedirme con un beso en el cachete, me detuvo y me dijo, oye quiero preguntarte algo, le dije si dime, entonces llevó sus dos manos a mis hombros me miró fijamente a los ojos y muy serio me propuso ser su novia. Comencé a reír porque como lo mencioné antes, Iram era muy bromista, entonces pensaba que no estaba hablando en serio, me dijo en un tono calmado, no te rías y contesta lo qué te pregunté, en ese momento sentí que el mundo se detuvo, miré sus grandes ojos negros que se dilataban mientras me miraba, sentí su angustia probablemente porque le diría que no, me tomó de los cachetes con sus manos sudadas y un poco temblorosas, esas manos que en la tarde me...
... Ya muy cerca de mi casa, nos sentamos un rato y seguimos platicando, no sé cuánto tiempo estuvimos ahí, Iram era muy bueno conversando, yo me sentía realmente cómoda con él, todo iba bien hasta que le dije que ya era tarde, que ya tenía que llegar, nos paramos y lo empecé a notar un poco nervioso, estaba a punto de despedirme con un beso en el cachete, me detuvo y me dijo, oye quiero preguntarte algo, le dije si dime, entonces llevó sus dos manos a mis hombros me miró fijamente a los ojos y muy serio me propuso ser su novia. Comencé a reír porque como lo mencioné antes, Iram era muy bromista, entonces pensaba que no estaba hablando en serio, me dijo en un tono calmado, no te rías y contesta lo qué te pregunté, en ese momento sentí que el mundo se detuvo, miré sus grandes ojos negros que se dilataban mientras me miraba, sentí su angustia probablemente porque le diría que no, me tomó de los cachetes con sus manos sudadas y un poco temblorosas, esas manos que en la tarde me...