... Ya muy cerca de mi casa, nos sentamos un rato y seguimos platicando, no sé cuánto tiempo estuvimos ahí, Iram era muy bueno conversando, yo me sentía realmente cómoda con él, todo iba bien hasta que le dije que ya era tarde, que ya tenía que llegar, nos paramos y lo empecé a notar un poco nervioso, estaba a punto de despedirme con un beso en el cachete, me detuvo y me dijo, oye quiero preguntarte algo, le dije si dime, entonces llevó sus dos manos a mis hombros me miró fijamente a los ojos y muy serio me propuso ser su novia. Comencé a reír porque como lo mencioné antes, Iram era muy bromista, entonces pensaba que no estaba hablando en serio, me dijo en un tono calmado, no te rías y contesta lo qué te pregunté, en ese momento sentí que el mundo se detuvo, miré sus grandes ojos negros que se dilataban mientras me miraba, sentí su angustia probablemente porque le diría que no, me tomó de los cachetes con sus manos sudadas y un poco temblorosas, esas manos que en la tarde me...
... Un día Iram me invitó a verlo jugar uno de sus partidos de fútbol después de clase, ése día fue más temprano porque no tuvimos la última clase, recuerdo que eran las 5:00 pm, me dejó sentada en las gradas y me dijo, no te vayas hasta que termine el partido porfavor espérame, me encargó su mochila, comenzaron a jugar, cada que él podía volteaba a verme y sonreia, unas pocas veces se acercaba a mi a tomar agua, cada que metía un gol volteaba sonriente, yo aplaudía, en realidad éste chico era muy bueno jugando, al medio tiempo se acercó y me volvió a repetir, me esperas porfavor no te vayas a ir. Rato después escuché que Paul terminó de jugar básquet y como siempre me dijo, vámonos, todos los días después de clase o de sus entrenamientos me iba con mis tres amigos acompañandonos de camino a casa, ellos no vivían ahí, por lo que a mitad de camino tomaban un taxi hacia su destino y a partir de ahí yo me iba caminando sola a casa. Ese día le dije a Paul que me quedaría otro rato a v...